24 de junio de 2015

Cita en la heladería.

Era la hora. Allí de pie junto a la barra, estaba él, esperándola. Al verlo mirarla se sonrojó y se le escapó una suave risilla. De fondo sonaban los acordes del primer amor. Ella enamorada sonreía más a cada paso y él, la observaba avanzar con ese vestido que tanto le gustaba. Eros, como siempre, supo lanzar bien sus flechas y ella cayó rendida a sus pies cuando pidió un batido de su sabor favorito para compartir, porque ella no le había dicho el que le gustaba. Él lo sabía porque la conocía muy bien.

Así de fácil. Así de sencillo. Así de romántico.


@monicasmenero

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