20 de septiembre de 2014

Expectativas infundadas.

A veces creemos saber como son ciertas cosas, pero también ocurre que a veces no son como creíamos. Ya sabéis que aunque la mona se vista de seda, mona se queda y que el hábito no hace al monje, que debajo del agua mansa está la peor corriente. Que aunque nos cuesta aceptarlo, sabe más el diablo por viejo que por diablo. Además caras vemos pero corazones no sabemos. ¿No sabéis que el león no es como lo pintan? Lo que estás leyendo, no es oro todo lo que reduce- aunque lo parezca. Prestad atención porque no todos los que tienen gran cuchillo son verdugos, ni juzgues el barco desde la orilla, porque lo que sucede en la olla sólo el cucharón lo sabe, a parte de que Mal se juzga al caballo desde la silla. Recuerda que: El asno puede entrar en el templo, pero no por ello se convierte en monje y la barba no hace filósofo. 
No te dejes guiar por las apariencias, ni juzgues antes de tiempo.


@monicasmenero

1 comentario:

  1. "He descubierto que las personas no son más que una capa tras otra de secretos. Crees que las conoces, que las entiendes, pero sus motivos siempre permanecen ocultos, enterrados en sus corazones. Nunca conocerás a nadie, aunque, a veces, puedes decidir confiar en alguien"
    Insurgente

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