10 de agosto de 2014

Espejito, Espejismo.

Los espejos, esos instrumentos que reflejan realidades. Los espejos a veces nos engañan: aumentan el ego de los vanidosos y bajan la autoestima de los inseguros. Los espejos te juegan malas pasadas, los espejos no son nada.
'Los ojos son el espejo del alma' pero no es lo mismo verte reflejado en los ojos de quién te quiere, que de quien te desprecia. Seguro que si preguntamos al lobo feroz nos contaría otra versión de los hechos, porque hay dos versiones de las cosas. Sin embargo, si siempre escuchamos la misma versión, el lobo seguirá siendo siempre el malo.
Pasa lo mismo con los espejos ¿Qué se veía en el espejo de la madrastra de Blancanieves? Envidia por la belleza de su hijastra. ¿Qué hubiera pasado si Medusa se hubiese visto en un espejo? Que se hubiese quedado de piedra. ¿Qué se supone que ocurre si rompes un espejo? Que te ganas siete años de mala suerte. ¿Qué pasa si repites 'Bloody Mary' tres veces delante de un espejo? Dicen que aparece para matarte.
Por eso no creas siempre a los espejos, ni creas todo lo que te dicen. Tu eres como eres, no debes cambiar por nadie más que por ti misma. Cree en los buenos reflejos, no en los malos.
Recuerda que los espejos, en algunas ocasiones, ayudan a otras cosas. Como, por ejemplo, a declararse. Ya sabéis cómo usó Tirant el espejo para declararse a su amada Carmesina.


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