1 de agosto de 2014

Don Sanguinis.

11:30 de la mañana, Ilion.
Delante de un gran ventanal, un grupo de hombres conversan.
-¿Veis ese castillo en la cima de aquella montaña? - y señalo con el dedo hacía el lugar. - Siempre me han dicho, desde pequeño, que allí vive un vampiro lo llaman Don Sanguinis.
-¿Tu lo has visto alguna vez? - le preguntó su compañero.
- No, pero he oído aullidos que provenían de ese tenebroso castillo. Bueno, como decía, allí vive Don Sanguinis. Cuentan que en otros tiempos el edificio fue un hotel y así atraía a sus victimas. Se cuenta que las mataba por la noche, cada noche elegía una habitación. Nadie que entró en ese hotel, se le vio salir. Las malas lenguas dicen que Don sanguinis es el responsable de la desaparición de aquellos extranjeros que vinieron hace unos años al  pueblo.
-¿Pero todo eso quién lo dice? - quiso saber un hombre con el pelo canoso.
-La gente del pueblo. Sospechan que el vampiro es un hombre que compró hace más de una década el edificio, pues, de un día para otro no se le volvió a ver y eso causa sospechas.
-Yo no creo que existan los vampiros, yo pienso que eso es un cuento de abuelas. - afirmó el más escéptico. Cuando el narrador pretendía seguir contando cosas sobre el supuesto vampiro, se abrió la puerta y entraron por ella dos chicas vestidas de blanco. Y una de ellas acercándose al narrador dijo:
-Vamos Pepe que le tocan ya las pastillas.
Así es como se crean los rumores, lo dicen unos idiotas, luego unos aún más idiotas lo creen y divulgan, y la bola se hace grande.

No hay comentarios:

Publicar un comentario