18 de julio de 2014

La lengua del diablo

La figura del diablo se suele asociar a aquellas acciones que se caracterizan por ser negativas o por obrar en contra del sentido común y de lo que una misma sociedad considera como 'buenos modales'.

Algo similar es lo que sucedió con la historia de Madelenne, una joven de pelo rojizo que vivía en la zona de Coímbra (Portugal). Durante su niñez mostró un comportamiento diferente al resto de las muchachas de su clase. Le gustaba estar sola. No quería que ningún otro individuo se le acercase por muy buena que fuese a ser su acción.

Pero cuando Madelenne creció, comenzó a hablar con las demás personas. Malmetía entre ellas tanto, hasta el punto que llegaba a romper amistades y conseguía que dos personas se convirtieran en auténticos enemigos.

Por ello, se ganó el mote de la lengua del diablo. Mote que se popularizó tanto que Madelenne empezó a odiar a todas las personas que vivían en su urbanización. Por las noches se dedicaba a ocupar las viviendas, esperando a sus víctimas para a posteriori, cortarles la lengua. Con esto, Madelenne conseguía que ninguno de ellos se volviera a burlar o la criticase por hacer lo que más le gustaba, estar sola.

Lo raro de esta historia es que no se sabe como acaba. Algunos piensan que fue internada en un psiquiátrico pero que no pudo sobrevivir. Otros piensan que al mirarse al espejo, la locura le hizo cortarse su propia lengua, por lo que tuvo que fallecer. Pero hay quien piensa que Madelenne vive en la urbanización como si nada de lo que paso hubiese ocurrido. Lo único que se sabe con certeza de esta historia, es que es rara donde las haya.

1 comentario:

  1. Creo que siempre habrá gente que se guíe por la envidia y malmeterá entre los demás,¿es injusto? muchísimo, ¿es evitable? lo dudo

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