13 de julio de 2014

El pasajero 93

Centenares de personas utilizan el avión como medio de transporte. Algunos lo hacen para desplazarse a su lugar de trabajo, otros para volver a ver a alguno de sus familiares que tanto añoraba, e incluso algunos lo utilizan como un medio para acceder a un sinfín de vivencias nuevas que descubrir.

Pero entre todas esas personas se encuentra nuestro protagonista, el pasajero 93. Lo primero que se nos viene a la cabeza, cuando pensamos en él, es que se trata de un simple número de butaca. Un número que puede indicar que se sienta por los últimos asientos del avión.

Pero nada de esto importa, sino su historia. El pasajero 93 no es de los que van buscando aventuras, ni de los que viaja para reencontrarse con sus seres queridos. Más bien lo contrario. Poco a poco, a medida que ve pasar el avión sobre las nubes, se da cuenta de que se aleja de su familia, de que se le viene un nuevo desafío al que debe hacer frente con todas sus energías.

El desafío es uno que posiblemente, todos nos hayamos planteado alguna vez: viajar al extranjero en busca de trabajo.

Cuando los problemas económicos afectan de lleno a una sociedad, todos sus miembros deben hacer el esfuerzo de encontrar soluciones. Por ello, el pasajero 93 no es un simple número, sino que es todas aquellas personas que viajan por conseguir empezar un nuevo camino, una nueva vida. 

1 comentario:

  1. Este texto me ha recordado cuando tenía que desplazarme para poder estudiar, viajaba para formarme, para encontrar un camino como el pasajero 93

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