Ir al contenido principal

Campanas de boda

Hacía 320 días que Paco le pidió matrimonio a Maribel, pero tan solo faltaban dos horas para que ese esperado momento llegase a sus vidas.
Aunque la tradición manda que los novios deben dormir separados o tendrán mala suerte, ambos decidieron hacer caso omiso a tal profecía, ya que llevaban viviendo juntos desde hacía cinco meses. Quizás se equivocaron, pues el día ideal que imaginaban no empezaba a ser lo que era.

Maribel se despertó alterada, según ella debía estar a las 10 de la mañana en la peluquería. ¿Que es lo que sucedió para que Maribel se alterase? La noche anterior, era la noche del cambio de hora y se le olvidó completamente. Por este motivo, llegó una hora tarde a la peluquería. Por su parte, Paco tenía que recibir un paquete en el que llegaba su traje, pero los de la tintorería debieron confundir los encargos y en lugar de su querido frac, recibió un conjunto de traje-chaqueta azul cielo con flores estampadas. Como no tenía otra opción, decidió ponerse ese conjunto.

Tras una hora y cuarto de agujas que se le clavaban por doquier y de pinzas que le estiraban hasta los pelos de las pestañas, Maribel consiguió salir de aquella peluquería, no antes sin llevarse el olor a pelo quemado que provocó un simple descuido de la peluquera.

Como motivo de agradecimiento por la invitación, el jefe de Paco decidió pagarles un carruaje de caballos que les acercaría a la Iglesia. Maribel tenía tantas ganas de llegar al santuario que quiso subir la primera, pero al apoyarse mal en el carruaje, cayó sin remedio sobre las heces de los caballos. Aunque aquel día empezaba a convertirse en un pequeño infierno, ambos estaban decididos a escuchar aquellas campanas de boda que parecía que nunca llegasen a sonar...

Comentarios